Reflexiones y experiencias para aprender sobre la Transición del vientre al hogar


Fue uno de los temas tratados en el Foro Transiciones en la Primera Infancia y contó con la participación de 4 panelistas que brindaron importante información al respecto. La Transición del vientre al hogar y cómo debemos entenderlo. Revivimos los momentos más importantes de sus intervenciones.

Dr. Andrés Felipe Reyes, Médico, especialista en medicina homeopática – Red de Salud de Ladera

“Nosotros trabajamos con el concepto de parto humanizado. La palabra principal es consciencia. Desde el proceso de la gestación, el embarazo y la llegada del bebé a este medio que no es acuoso sino frío y en el que debe respirar por sí solo, hay una serie de condiciones de las que debemos ser conscientes, como personal de salud, para entregar la capacidad de ver ese momento como algo mágico. Es el momento más mágico que tiene la vida”.

“Trabajamos con una silla de parto vertical intercultural en la que se respeta el parto de la manera más fisiológica, que la mamá pueda aprovechar la gravedad, y hay ciertos elementos, no farmacológicos para trabajar el dolor. Estimulamos que sea el propio cuerpo de la mamá el que haga esos procesos regulatorios. Trabajamos en humanizar ese trabajo de parto, buscando que sea un aterrizaje bonito y no forzoso. Procuramos disminuir los casos de violencia obstétrica”.

“En el momento de la transición, quién más sabe qué está sintiendo y cómo, es la mamá. Eso es importante recordarlo. El bebé le está enseñando a la mamá a ser mamá. Esa dupla, la necesidad del contacto temprano piel a piel, es vital. Es necesario que podamos entender que la sabiduría la tienen las mamás. El hombre, en el proceso de la transición, tiene un papel importante. Debe ser un partícipe dinámico, haciéndose parte de”.

Paula Echeverri, Psicóloga, Terapeuta y Especialista en Familia - NaSer Feliz

“La lactancia materna es más que el mejor alimento, más que una técnica de sobrevivencia del bebé. Es todo el contexto de amor, que es un asunto de familia. El hombre es fundamental, es guardián del vínculo afectivo, que es la base de la salud mental y de la seguridad para el bebé. La pareja es la cuna emocional”.

“Nosotros acompañamos a los papás para que se apropien de su hijo. Ellos son los dueños y protagonistas de la experiencia. Eso se ha logrado. A mí me ha dado mucha gratitud y valor. Esto es un servicio a la humanidad. Buscamos que el niño llegue con una manera diferente de percibir el mundo. Eso es lo que realmente va a generar cambios”.



Dra. Paola Méndez, doble partera y médica familiar – Asociación Parir

“La experiencia de parto es un ritual de paso. Existen muchos apoyos en ese momento que van a permitir que sea una experiencia positiva esa transición del vientre al hogar. Desde la doula, en el acompañamiento físico emocional, hasta kang aroula, triada, partera, ginecobstetra, psicólogo perinatal, asistente y profesional de primera infancia, los grupos de crianza que dan fortaleza y terapias corporales, que nos ayudan a pasar de una manera más útil el parto y el post parto; y la consejería en lactancia. Cada vez necesitamos más de la comunidad, de personas reales, para poder hacer esa transición de manera suave y amorosa”.

“Vivimos aprendizajes en ese ritual de paso que es el nacimiento, sobre todo entender que el mejor lugar en el que va a estar el recién nacido para moldear su cerebro y tener mejor inflexión con todo lo que le rodea va a ser la madre. Nuestra labor como parteras es proteger la oxitocina, esa hormona del amor, que es la huella para toda la vida”.

Andrea Castaño, madre de Familia

“Con mi hija de 8 años vivimos un embarazo y una gestación normal, muy linda, acudiendo a todos los requerimientos de control en el Centro de Salud. Llegado el momento del parto, se dio todo lo que uno no espera vivir. Me pusieron oxitocina, cortaron membrana, aceleraron el proceso para que naciera más rápido. Al final es un trato de miedo. Es el otro el que tiene el control de la situación, sin respeto ni escucha. Previamente habíamos hablado de guardar la placenta y la botaron. Hubo falta de respeto”.

“La otra experiencia, con mi hija, fue acompañada, tranquila, en casa, con una partera hermosa. Fue otra cosa. Me sentía a cargo. Todo lo que cambia ese encuentro y la conexión que se genera porque estás seguro, en un ambiente amoroso, que te posibilita esa conexión”.

“Un simple cambio de llegada a este mundo, con respeto y con amor. ¿Aprendizaje? Me di cuenta que debía tener la plena confianza de que yo tenía las herramientas y la sabiduría para hacerme cargo de alimentarlo, de cogerlo. Por ser mamíferas, necesitamos recordar el vínculo, la conexión, el apego que necesita ese ser y a través de él tienes todo. Le transmites todo lo que necesita”.