¿Cómo avanzan las clases virtuales en Colombia?


En informe presentado por la Revista Dinero, líderes del sector educativo del país aseguraron que la virtualidad aún no es integral y no brinda todos los elementos de la educación presencial. Se puede evidenciar en los estudiantes un rezago en el aprendizaje para cuando regresen a las clases presenciales.


La virtualidad y la descentralización de la educación han dejado en evidencia los problemas de conectividad que tiene el país y la brecha de acceso a procesos de aprendizaje.


El país necesita aumentar su trabajo en “conectividad, contenidos virtuales, competencias digitales. No porque jóvenes y niños hayan nacido en una era digital, significa que saben hacer consumo de los medios para aprender”, dijo la directora de la Fundación Empresarios por la Educación, Andrea Escobar.


Desde que comenzó el aislamiento preventivo obligatorio en Colombia en marzo de 2020, se dio paso a la virtualidad en la educación y los procesos de aprendizaje en casa, en los que en un lapso de dos a tres semanas, el sistema tuvo que adecuarse a la coyuntura, no solo en contenido sino en funcionamiento y programas adicionales como el de alimentación escolar.


Sin embargo, el acceso a los dispositivos y a internet no se da con la misma facilidad para todos los estudiantes del país, por lo que los expertos prevén un rezago en el aprendizaje de los estudiantes.


“No generalizar, cada contexto tiene necesidades particulares. Trabajar y comprender la descentralización y mirar con cada departamento, cómo sumar y cómo aportar a las zonas rurales con la deuda histórica que es la conectividad”, precisó Escobar.


Escobar añadió que algunos estudios demuestran que alrededor del 56% de los directivos considera que uno de los desafíos más grandes es asegurar el apoyo de padres de familia y cuidadores en los procesos de aprendizaje y que el país debe “comprender cómo nos vamos a poner al día, conectar con el rezago del aprendizaje y las posibilidades de deserción”.


Aunque este proceso de cuarentena se ha extendido en el país y hasta la fecha está planteado hasta el primero de septiembre, el sistema educativo se ha seguido preparando para un regreso a clases presenciales, sin fecha específica, a través de un modelo de alternancia y asistencia a los colegios y universidades por días y por grupos de estudiantes.


A la fecha, el Gobierno nacional ha girado más de $90.000 millones a todas las Secretarías de Educación para inversión en protocolos de bioseguridad, habilitación de condiciones sanitarias, elementos de protección personal.


Son $85.757 millones para condiciones sanitarias y $6.723 millones para elementos de protección personal.


“30 entidades territoriales están hablando de pruebas piloto para una semana específica [sin fecha establecida aún] en municipios no covid-19, baja afectación y comunidades indígenas, para probar los protocolos y tener retroalimentación para el sistema de educación nacional”, dijo la ministra de Educación, María Victoria Angulo.


En el caso de la educación superior también hay incertidumbre sobre la efectividad de la educación virtual y las brechas en la consolidación de conocimiento.


"El campus fomenta la igualdad en el acceso al aprendizaje. La migración a la virtualidad genera problemas en la equidad de acceso a la educación. Se pierde la relación continua, tensa, exigente y creativa que los estudiantes tienen con la universidad, compañeros, profesores y espacios”, expresó el rector de la Universidad Icesi, Francisco Piedrahita.


Para este tipo de instituciones educativas, el Gobierno contempla que al menos 130 de ellas están vinculadas al programa ‘Plan Padrino’ y ‘Laboratorio de Educación’, que buscan incentivar los procesos de colaboración, experimentación, investigación e intercambio de experiencias en procesos de innovación de la educación y transformación virtual.