El valor de la presencialidad, el reto en el nuevo panorama de la educación

 

Esteban Piedrahita, rector de la Universidad Icesi, habló del tema en entrevista con el diario EL ESPECTADOR, a raíz de los retos que llegaron para la educación a partir de la pandemia.


Debido a ella, las universidades han ido evolucionando para brindar a sus estudiantes servicios aún más completos y con mayor accesibilidad, sin dejar de lado las necesidades. La inmediatez en el acceso a la información, la virtualidad, aspectos sociales, culturales y, por supuesto, la pandemia ha generado cambios importantes en la educación.


Se hace importante preguntarse si los modelos de aprendizaje, las metodologías de calificación y otros temas que conforman la educación superior actual son eficientes o suficientes para complementar las necesidades que se requieren en la actualidad.


Por ello, se hace necesario hablar de un nuevo panorama de la educación, “ahora el mundo pide la diferencia entre universidades y los cursos online, entonces entendiendo esas necesidades, nos hemos diferenciado”, mencionó Esteban Piedrahita, rector de la Universidad Icesi, calificada como la sexta mejor de Colombia y la número 67 en Latinoamérica.


¿Por qué hablar de un nuevo panorama de la educación?


“Hay un mundo de cambios, cambios tecnológicos que han posibilitado el acceso a contenidos. También cambios culturales, de preferencias y demás. Sin embargo, nosotros pensamos que hay que tener en cuenta las cosas que no cambian, hay ciertas necesidades humanas que no cambian y que de alguna manera la pandemia ha reforzado.


Me parece que la pandemia les dio un impulso a las soluciones virtuales, pero creo que también nos llama a las universidades y otras organizaciones a tomarnos más en serio el valor de la presencialidad. Hay cosas que se pueden simular virtualmente, pero la experiencia, las relaciones que se construyen en la universidad, el descubrir su identidad, interactuar con personas diferentes que pueden ayudar a uno a solucionar las dudas e inquietudes, creo que ahí la virtualidad no tiene la posibilidad de competir con la presencialidad”.


¿Cuál cree que son los principales retos que tiene la educación superior?


“Tiene muchos retos. Uno de los principales es que nuestro sistema educativo previo a la educación superior es muy desigual y en general muy malo. Entonces los jóvenes cuando llegan a la educación superior, la mayoría no tiene las competencias que debería tener, entonces las universidades hacen un esfuerzo para compensar ciertas deficiencias de nuestro sistema, que es muy desigual y tiene muchas brechas de calidad.


Hay una presión por programas más cortos, pero recortar los programas significa un sacrificio enorme en calidad. Está el desafío de la competencia digital que viene de afuera; hay startups ofreciendo cursos más cortos, hay una gran competencia, que es sano porque amplia el acceso y nos obliga a reinventarnos”.


¿Cree que es importante modificar las metodologías de educación y calificación en las universidades?


“Sí. Hay muchos cuestionamientos sobre la metodología de evaluación, pero no tenemos claridad de cuál sería el ideal. Yo creo que gracias a la tecnología también podremos hacer evaluaciones más cualitativas, creo que debemos estar evaluando todo el tiempo, no solo en exámenes. Va a evolucionar y vamos a ir mezclando lo cuantitativo con lo cualitativo.


Nosotros como universidad pensamos en las proyecciones de los estudiantes, en cómo se proyectan hacia el futuro, para construir esas trayectorias hay que poder evaluar otras cosas, para entender que los estudiantes pueden evolucionar. Estamos pensando en trayectorias diferentes para jóvenes diferentes, y para ayudarlos a seguirse descubriendo hay que pensar en no solo evaluar el éxito académico, porque en diferentes ámbitos los criterios de evaluación pueden ser muy diferentes”.